sábado, 20 de septiembre de 2008

martes, 9 de septiembre de 2008

jueves, 4 de septiembre de 2008

Cuento para el liceo

Misterio en Egipto

Joaquín era un arqueólogo que recibió una beca para ir a hacer un post-grado a Egipto. El sueño de su vida.

Con humor y simpleza le dice a su madre:

-me gané una beca a Egipto

-mira, y yo una beca a Marte

-¡que demás má! ¡¡Te vas a Marte!!

-jajaja. No jorobes

-No ahora enserio ¡Me gané una beca a egipto!

-¿En serio?

-De verdad

-Hay hijo ¡felicitaciones!

En Egipto…

Visitando una pirámide Joaquín se separa un poco del grupo para observar una inscripción geroglífica sobre un mural. Cuando sintió que una puerta se abría, era nada más ni nada menos que la piedra de Roseta (descifrada en 1822 por el lingüista Jean Champoleon). Por su escritura trilingüe, jeroglífica, demótica y griega, ayudó a develar los misteriosos textos de los faraones.

Al pasar esa piedra se encontró que había retrocedido 5000 años.

Vio esclavos construyendo grandes pirámides como la de Keops, Kefrén, Micerino, campesinos trabajando en sus cultivos, los pescadores en barcas hechas con cañas de papiro. También vió a Senab, un egipcio que era inválido y observó que a él le brindaba un muy buen trato, como a todos los discapacitados.

Lo miraban asombrados porque estaba vestido con pantalones, a diferencia de ellos que vestían con pollera, corta los hombres y larga las mujeres. También le llamaba la atención que tuviera pelo natural porque ellos usaban peluca, que tuviera botas ya que ellos andaban descalzos.

Él aunque estaba fascinado con aquella experiencia y que no fuera un sueño -porque ya había tenido muchos de ellos- pensaba: ¿cómo volveré a mi tiempo?

Después de un rato de estar con los egipcios se había corrido la voz y llegó a los sacerdotes y a uno en especial llamado Ka-per, que además era escriba. Él sabía de una leyenda que iba a llegar un extraño de otro tiempo y que para volver tenía que encontrar a la persona que tuviera un papiro escrito en Cyperus papyrus, planta de la familia de la Ciperáceas, que crecía en el Nilo. Allí, según Ka-per estaba escrito el camino para llegar a la Roseta.

El sacerdote fue a contarle esto a Joaquín, que buscó hasta encontrar al dueño de este papiro.

Como el comercio se basaba en el trueque, le cambiaron sus botas por el papiro. Allí encontró el camino hacia la piedra de Roseta. Fue hasta ahí y al descifrar el significado de esta piedra fue transportado hasta donde estaba antes de ir al Antiguo Egipto y lo mejor es que tenía la prueba de que había estado allí, descalzo sobre la arena miró su mano y tenía el papiro.

En la playa!


cuando va a venir el verano???!!!!!!!!!!!

yopo de liceo